FILOSOFÍA

ENSAYO

 

 

¿Pueden resolverse siempre las controversias acerca de afirmaciones de conocimiento dentro de una disciplina? Responda a esta pregunta comparando y contrastando.

Ética y Moral.

 

 

 

Mateo Villota M.

Número de palabras

1600

 

Muchos de los conflictos que se han dado durante varias épocas han sido solucionados por varios factores ya sean mediante conflictos y también por instrumentos de argumentación como el diálogo y charlas. Por supuesto que la reconciliación de postulados es posible entonces, pero no a través de un diálogo que lleve al consenso, sino a través del debate que determine, como ya se dijo, el mayor peso argumentativo.

Las dos áreas a tratar en la elaboración de este ensayo son la ética y la moral; la ética como bien ya se sabe es cuando estamos justificando racionalmente a la moral, es una reflexión de las conductas que presentemos en todo momento o lugar; por otra parte, la moral ayuda al estudio del comportamiento humano tanto en lo bueno como en lo malo, también consiste en estándares de comportamiento de la gente para poder vivir en una sociedad de manera pacífica.

Abordando los dos temas presentados anteriormente podemos establecer varias semejanzas y diferencias que se dan entre sí; una de las diferencias más comunes es que la ética está sujeta a un orden jurídico, por el contrario, la moral está ligada a un fuero interno. Entre las semejanzas podemos considerar que La ética y moral son áreas de las ciencias filosóficas, relacionadas con la conducta humana y sus valores.

Las vastas semejanzas que existen entre estas dos nos conlleva a realizarnos la siguiente pregunta: ¿Con qué recursos cuenta una persona para formarse a sí misma y ser leal a sus principios?

 

 

Cuando el deber es un llamado subjetivo, como Kant señaló, la moral proviene desde un imperativo categórico y universal proveniente de la razón y no de un Dios; sino que se obra de tal manera que la voluntad que guía la acción se convierta en ley universal, lo que se podría entender como el actuar; en la moral heterónoma es de carácter objetivo el motivo para cumplir con el deber proviene de fuera del sujeto, para Kant esto no es una moral propiamente dicha, pues una moral auténtica debe venir de la propia decisión de los sujetos basada en la razón y en la libertad. En la ética en comparación con el actual sistema democrático hay una necesidad urgente por la participación de la ciudadanía; construir una perspectiva ética, de deberes y virtudes intelectuales.

Para nosotros poder ejercer la participación ciudadana en la democracia actual de forma ética y moral es necesario partir de la construcción de una participación en la que se respeten las normas de convivencia establecidas, haciendo que converja una moral autónoma, que permitan la convivencia pacífica. La ventaja fundamental de la democracia es que es justamente un régimen que facilita la auto legislación, la moral autónoma y la pluralidad de propuestas; pero a la vez, permite el conflicto y el disenso, lo cual siempre es valioso mientras se conserven las virtudes en el debate político y el respeto a los demás. La ética ciudadana nos educa para desarrollar valores para la vida en sociedad, pues son estos los que nos facilitan la relación con otras personas y aumentan el nivel de bienestar común. Algunos de esos valores son: la solidaridad, la tolerancia, el respeto, la justicia, el diálogo, la equidad, la justicia, etc.

 

 

Tomando un ejemplo de la vida real podríamos usar a la situación democrática durante y después de la Segunda Guerra Mundial, al terminar la Segunda Guerra Mundial no hubo una verdadera paz, el panorama político internacional era totalmente nuevo. El orden político se diseñó por los aliados en distintas conferencias internacionales: Teherán (1943), Yalta y Potsdam (1945) no pudo solidificar una paz mundial porque en la práctica las naciones victoriosas, la URSS y especialmente los Estados Unidos, se enfrascaron en una lucha para demostrar la superioridad de sus ideologías, modelo económico y organización social.

La consecuencia más importante de la guerra fue el desmantelamiento de los totalitarismos, la persecución de los colaboradores y la construcción de nuevos regímenes en Alemania, Italia y Japón.

El problema de Alemania fue el que preocupó especialmente a la administración de Roosevelt. Aunque había políticos norteamericanos y franceses que querían convertir a Alemania en un país agrícola sin industria pesada, se descartó esa opción para evitar un resentimiento similar provocado por la Paz de Versalles de 1919 y para descartar la posibilidad de que Alemania, junto con el resto de Europa Occidental, se convirtiera en una zona comunista.

A través del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), recién creados en Bretton Woods, se decidió otorgar créditos en dólares y ocuparse verdaderamente de la reconstrucción de Alemania para hacerlo un país procapitalista.

En el continente asiático ocurrió algo similar, aunque Japón fue exclusivamente por fuerzas estadounidenses, se llevó a cabo una ocupación compartida de Corea y su división.

Aquí los estadounidenses temían el crecimiento del comunismo en China en contra de Chiang Kai-Shek y la ocupación de Manchuria por parte de los soviéticos.

Se desnazificó a Alemania y se reunieron tribunales internacionales para juzgar como criminales de guerra a los dirigentes nazis y japoneses en Nüremberg y Tokio.

El afán estadounidense por imponer su voluntad tensó las relaciones con la Unión Soviética, generando nuevos conflictos que inició una “Guerra Fría” en el continente europeo. Tras la Segunda Guerra Mundial el capitalismo fue rechazado por muchos integrantes de la sociedad y el comunismo se consideró una buena alternativa política, liberadora y limpia de toda asociación con la crisis del capitalismo y del liberalismo democrático de los años 1930 o con la barbarie del fascism.

Así, hubo bastante aceptación hacia el comunismo, además del reconocimiento del esfuerzo humano de los soviéticos en la Segunda Guerra Mundial. Europa del este, poco a poco, se hizo “socio” de la Unión Soviética y se unieron al socialismo soviético. Para 1948, Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Yugoslavia, Albania, Rumania y Alemania Oriental se definieron como “democracias populares”.

 

La crisis en los estados europeos estimuló además los movimientos de liberación en las colonias africanas y asiáticas el llamado “proceso de descolonización” y en las décadas siguientes nacen más de 90 estados nuevos. El resultado del debilitamiento general de Europa fue que el mundo quedó dominado por dos nuevas superpotencias: los Estados Unidos de América y la Unión Soviética.

Una de estas situaciones extremas es la guerra, el mayor atentado a la convivencia e índice máximo de la pasión por el poder. Ante esta situación la ética y la moral adquieren una gran relevancia al juzgar en conciencia la legitimidad de la violación del más elemental de los derechos: la vida.

Las costumbres sociales y las relaciones personales sufrieron radicales alteraciones como consecuencia de la guerra. Las formas de comportamiento tradicionales cambiaron, pues hubo quienes, estando plenamente socializados en tiempos de paz, desempeñaron durante la guerra roles extremos, incluyendo el de genocidas.

En conclusión, podemos aclarar que la ética estudia qué es lo moral, cómo se justifica racionalmente un sistema moral, y cómo se ha de aplicar posteriormente a los distintos ámbitos de la vida personal y social. En la vida cotidiana constituye una reflexión sobre el hecho moral, busca las razones que justifican la utilización de un sistema moral u otro.

Tras el fin de la guerra, uno de los mayores retos que enfrenta la sociedad civil es el trámite de las consecuencias e impactos de la violencia política a nivel local y comunitario.

Para comprender la complejidad de la experiencia moral en escenarios de violencia política, nuestra mirada debe centrarse en otros tipos de motivaciones y lenguajes que guían, a su vez, las elecciones morales. En este sentido las emociones resultan ser un elemento transversal de análisis.

Las emociones tienen un carácter social e intersubjetivo que es necesario comprender, pues al relacionar los afectos con los valores guían nuestra relación con los demás.

Por lo general, en escenarios de transición y posconflicto la institucionalidad orienta sus políticas de reconstrucción hacia aspectos materiales, sociopolíticos y económicos, es decir, hacia la puesta en escena de políticas públicas que permitan el fortalecimiento territorial del Estado, la implementación de proyectos de desarrollo, el desmantelamiento de los grupos armados ilegales y los procesos de desarme, desmovilización y reintegración de los excombatientes.

Sin embargo, la construcción de paz puede tomar tanto tiempo y esfuerzo como la guerra ya que “nuestro comportamiento, incluso tras el final formal de las hostilidades, sigue moldeado por los patrones que se construyeron durante el conflicto”

En este sentido, para alcanzar una paz sostenible en el tiempo es necesario reconocer la dimensión simbólica de la violencia y las maneras en que esta es una guía para la formación ética y moral de los sujetos. El reconocimiento de estas secuelas nos permite diseñar estrategias pedagógicas orientadas a crear un ecosistema social que respalde la paz, a saber, una comunidad política capaz de comprender las realidades sociales fuera de los parámetros de la violencia.

Finalmente, para una comunidad política sacudida durante más de cinco décadas por la violencia, la guerra y el narcotráfico, resulta imprescindible cuestionar las repercusiones de la violencia política en los referentes éticos, morales y emocionales de los sujetos, pues solo mediante la reflexividad sobre aquello que hemos presenciado, cometido y atestiguado será posible escribir un nuevo capítulo en la historia nacional y contribuir, a su vez, al establecimiento de una paz estable y duradera.

 

Bibliografía

Prolipa. (2021). Filosofía 2 (1.a ed., Vol. 2).

 

Vista de LA ÉTICA Y LA MORAL: PARADOJAS DEL SER HUMANO (Ethics and morals: Human being paradoxes) | CES Psicología. (s. f.). https://revistas.ces.edu.co/index.php/psicologia/article/view/3482/2562

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